CUANDO “REGRESEMOS A LO NORMAL”¿QUE SERÁ LO NORMAL?

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Hojas

Soy como un imán con mi propia brújula que se llama vida, viajo con muy pocas cosas en las manos y con mucho en mi corazón, Desde que tengo uso de razón he soñado con ser escritora y tocar almas, es como si me embarcara en un largo viaje que solo tendrá fecha de caducidad el día en que muera y el que continúa haciéndose realidad, es como el sonido de una máquina de escribir que nunca tiene como parar y pone a mil mi corazón. He roto reglas, pero jamás he perdido mis valores; soñadora cuando se trata de echar a volar mi imaginación, un ser realista que sabe hacia dónde se dirige y avanza a paso firme. No retrocedo, aunque las dudas vengan, aunque el miedo se haga presente; prefiero lanzarme al ruedo y no ser una espectadora de la vida, quiero ser protagonista de mi propia historia.

Acaso volveremos a dejar que nos digan que la vida es tener 10 autos, 2 mansiones y 6 relojes, volveremos a dejar que nos digan que el autoestima se sustenta en los me gusta y comentarios de algo virtual, volveremos a dejar que nos digan qué es el amor y qué es la belleza, o peor aún, seguir destruyendo nuestra naturaleza o dejar que nos digan cómo sentir, cómo demostrar el amor, o tal vez volveremos a dejar que nos digan la marca de ropa que vamos a comprar y porqué la necesitamos.

Ojalá que no, ojalá que no olvidemos lo hermoso de dar un abrazo, de ver a nuestras comunidades y niños sonriendo, nuestros viajeros amando a Colombia y nuestras familias reunidas de nuevo, ojalá que no olvidemos lo hermoso de agradecer poder respirar un día más, ojala no olvidemos mirarnos mas a los ojos, ojala no olvidemos lo sublime de poder ver a los que amamos vulnerables, ojala no olvidemos que la economía no se pausó porque las fábricas murieron o cerraron si no porque nosotros nos quedamos en casa, ojalá no olvidemos lo eterno de sentir el agua rodeándonos, el aire inundándonos, el sol acariciándonos y el universo hablándonos.

Ojalá no olvidemos que encerrados siempre estuvimos y el encierro ha sido siempre mental. Y ojalá ese día cuando nos demos cuenta de ese poder que tenemos mentalmente, lo vivamos humanamente, lo construyamos.

Y cuando todos nos vayamos de este planeta tierra, me daré un último paseo por las calles que me verán crecer, tomaré ese último avión para darle un beso a mi gran amor y junto con él viajare de las manos y recordaré nuestra historia en aquel bello café.

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