“En Medellín hay un enorme desprecio por el patrimonio cultural”, Juan Luis Isaza

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Luego de dejar la dirección de la Fundación Ferrocarril de Antioquia, Juan Luis Isaza habla con Revista Papel.

Para desarrollar esta entrevista, Papel comenzó por solicitar al saliente director de la Fundación Ferrocarril de Antioquia, Juan Luis Isaza, su balance de gestión, a lo que se negó: “No hay un informe de gestión, no es el sistema, no se pidió, no se entregó, en cada una de las reuniones de administración se hacía un informe, en la última reunión hubo un informe parcial correspondiente al último periodo, pero no hay un balance de gestión”.

Aún así, conversamos con Isaza sobre lo sucedido recientemente, luego de que le fuera solicitada su renuncia, con lo que sus declaraciones a la opinión pública suscitaron una presunción de intereses políticos, por parte de la Alcaldía de Medellín, en esta Fundación, en la que el experto en patrimonio estuvo en la dirección durante 3 años y medio.

Se va un hombre con casi 25 años de trayectoria en temas de patrimonio, quien estuvo en el Ministerio de Cultura en la Dirección de Patrimonio y cuenta con una hoja de vida que respalda su conocimiento en esta área. Se va a disgusto, proponiendo una puja por parte de la Secretaria Privada del Alcalde Daniel Quintero en su contra, además de declarar que sin una política pública, en la capital antioqueña van a seguir demoliendo espacios patrimoniales por doquier.

¿Cuál es el balance de su gestión al frente de la Fundación Ferrocarril de Antioquia?

El balance en general es positivo, la Fundación avanzó enormemente en  muchos aspectos y cosechó triunfos en la gestión del patrimonio cultural. Es muy importante señalar una serie cosas que la inmensa mayoría de gente desconoce: es una entidad de carácter mixto, que fue creada hace 34 años, que no recibe aportes de absolutamente de nadie, todo lo que hace es por autogestión, no se tiene un presupuesto para ejecutar, como pueden ser una serie de entidades, sino que es una entidad que trabaja a partir la gestión. 

De acuerdo, Juan Luis, pero hablemos puntualmente de qué hizo en estos tres años la Fundación…

Las cosas más importantes que hicimos fue reformar los estatutos de la Fundación y cambiar el objeto misional, abriéndonos a una cantidad de campos a los que no se podía acceder: patrimonio cultural mueble, inmueble, con los planes de gestión el patrimonio cultural, acorde con lo nacional y lo internacional. Ese cambio, que se hizo en el 2018, permitió dos cosas: entender, después de 31 años de haberse fundado, que la Fundación no era una entidad privada, que era de carácter mixto, porque buena parte de los socios fundadores habían sido aportantes públicos. 

Pasamos de un objeto que no estaba acorde con la legislación nacional de patrimonio cultural a uno que implica todos los ámbitos del patrimonio cultural, lo que le permite actuar en cualquier lugar del planeta, trabajar no solo en Medellín y Antioquia. Eso fue fundamental y a partir de ese marco normativo se desprenden proyectos importantes para el país. 

Cuéntenos, por favor, ¿cuáles son esos proyectos?

Hicimos la Casa de la Cultura de Cisneros, en la vieja estación de Cisneros, reformamos la Casa de la Cultura de La Estrella, la Casa de la Cultura de Santa fe de Antioquia, hicimos el plan especial del manejo y protección del sector antiguo de Rionegro, hicimos los estudios, los proyectos y las obras de una casa en Rionegro, que está seleccionada para el Premio Carlos Arbelae Camacho; hicimos la nueva Casa del Adulto Mayor en el Centro Histórico de Rionegro, la conservación de la Catedral de Santa Fe de Antioquia, obras de restauración en el retiro Antioquia, avanzamos con la restauración del templo en Concepción. 

Mucho trabajo de divulgación, de participación, de eventos académicos, desde exposiciones como la de la vida y obra de Oracio MArino Rodriguez o la que hay actualmente sobre los teator demolidos: el Junín, el Circo Teatro España, el Teatro Bolívar, que está en la sala de exposiciones del Edificio Estación Medellín, donde tiene sede la Fundación.

Todos esos proyectos son en municipios diferentes a Medellín, ¿por qué motivo?

La actuación de la Fundación depende básicamente de contratos, no es de otra naturaleza y la articulación con la Secretaría de Cultura Ciduadana, donde estan los temas de patrimonio de Medellín es nula, porque no existe una política pública sobre le patrimonio cultural en esta ciudad, porque no se atienden las múltiples solicitudes de reunión que hace el director de la Fundación Ferrocarril de Antioquia, nunca me reuní formalmente para un asunto de trabajo con el secretario (a) de cultura ciudadana de medellín. 

¿Cree usted que esto podría mostrar una actitud pasiva de  la dirección de la Fundación respecto a su operación en Medellín?

Con esta administración insistí en poderme reunir con la nueva secretaria, pero no fue posible, igualmente con María Camila Villamizar, la secretaria privada, pero no fue posible, también con el alcalde, pero no fue posible. 

Entonces las actuaciones con el municipio de Medellín sí son mínimas. La Fundación ha administrado unos pequeños contratos para el mantenimiento de las esculturas y unas intervenciones parciales en inmuebles. 

¿Por qué entonces no motivó con otros actores (como ciudadanos, concejales y la opinión pública) que se lograra una política pública por el patrimonio?

La fundación lo puede motivar seguramente y en múltiples escenarios lo manifesté. Sin embargo, la política pública es una obligación de la administración pública. 

No es una competencia de la Fundación formular políticas públicas.

Tal vez formularlas no, pero motivarlas sí..

Seguramente que sí.

¿No cree que su salida tiene que ver precisamente con esa falta de interlocución con la Alcaldía?

No sé qué hay detrás de la salida mía, los miembros del consejo de administración de la Fundación, que es una junta directiva, no lo expresan. 

Es muy curioso porque a mí se me cita a una reunión virtual, me cita la secretaria privada, por sorpresa está ella que no hace parte del consejo, además están los cinco miembros del comité, y en ella se exalta, se expresan mis capacidades, mis habilidades, todo el manejo, se me agradece mi gestión y acto seguido se me invita a que se presente una carta de renuncia. Por un lado se pondera una gestión y por el otro lado se me pide que renuncie. 

Juan Luis, pero eso pasa en todas las entidades, las juntas agradecen y piden renuncias, ¿no?

El consejo claro que lo puede hacer, para eso es la junta directiva y por estatutos lo puede hacer, sin embargo no tengo la información de qué está pasando. El consejo se limita a decir que quiere darle nuevos aires a la Fundación y que quiere hacer un redireccionamiento estratégico. 

Claro, están en libertad de hacerlo, aunque este no es un cargo de libre nombramiento y libre remoción, no es un asunto que defina la Alcaldía de Medellín. 

A mi me toma por sorpresa, pero ellos tienen toda la potestad de decirlo y solicitarlo.

Pero ese consejo que usted menciona tampoco se opuso a la petición de su renuncia..

Es verdad, ninguno se opuso tampoco. 

Ellos manifestaron, posteriormente, que están de acuerdo. 

¿Por qué la Fundación Ferrocarril de Antioquia permitió que la administración de Federico Gutiérrez derribara el edificio Mónaco para construir un parque cuyo diseño parece una copia al parque memorial de Washington? ¿por qué no hubo una posición clara?

Es que el edificio Mónaco tampoco es una competencia de la Fundación Ferrocarril de Antioquia. Se comentó que se podrían dar otras discusiones, pero la decisión estaba tomada por el alcalde de Medellín, porque la fundación no es una dependencia de la administración municipal de Medellín, ahí está la Subsecretaría de Bibliotecas, Lectura y Patrimonio, ellos debieron propiciar esa discusión.

¿No cree que ausencias en proyectos como ese pudieron hacer ver a la Fundación como poco interesada en el patrimonio de Medellín?

Discrepo de su opinión. 

No es una opinión, es una pregunta. 

No es así, hubo una participación activa en ciertos momentos, de la Fundación Ferrocarril de Antioquia, no solo en Medellín sino en Antioquia. 

¿Por qué la Fundación no ha abogado en estos años por las casas patrimoniales de Medellín que se convierten en parqueaderos?

Justamente porque no hay una política pública, porque hay una visión muy torpe respecto al patrimonio cultural, porque no se entiende el patrimonio cultural y siguen pasando cosas como esas por las narices de la Secretaría de Cultura Ciudadana y por Planeación Municipal. 

¿Cuál fue su posición sobre el estado del Cementerio de San Lorenzo?

No tengo ninguna posición. No es competencia de la Fundación preocuparse por San Lorenzo. 

Con estas respuestas, solo quejándose de la ausencia de una política pública, parece que no existiera, desde su gestión, un interés por los temas patrimoniales de la ciudad… En ese escenario su salida no sería un tema político, sino el cambio de enfoque que el consejo directivo de la Fundación menciona como motivo para pedirle la renuncia.

Yo digo que  no sé lo que está pasando, he insistido en eso, no sé cuales son los motivos que llevan a pedir mi renuncia, habrá que preguntarles a ellos para ver qué genera ese hecho. Que quieren dar unos aires y hacer una reestructuración de la Fundación, bueno, me pregunto qué es lo que se quieren hacer. Puede haber desde asuntos políticos hasta la transformación en una empresa del estado, con fines comerciales. 

La administración de Daniel Quintero propone revivir el Teatro Junín en un nuevo espacio, para reflexionar sobre el patrimonio que ha sido derribado aquí, ¿le consultaron sobre esta iniciativa? 

No conozco ninguna iniciativa, ningún documento, no he estado en ninguna reunión. 

¿Por qué no hubo interlocución con la actual Alcaldía?

A ese nivel de secretarios nunca tuve una reunión, con otras personas con el subsecretario de Bibliotecas, Lectura y Patrimonio sí estuve reunido, en ambas administraciones, así como con la directora del Archivo Histórico, con ellos, con los mandos medios, sentado hablando temas de patrimonio, pero con los secretarios nunca tuve un espacio, menos con un alcalde. 

¿Qué pasa con la mirada del patrimonio en la Alcaldía?

El tema de patrimonio no entra en el tema de los gobernantes, no le interesa a nadie, no deja de ser sintomático que en la administración pasada la persona encargada de los temas de patrimonio fuera una contratista de medio tiempo. Pilar Velilla, gerente del Centro de la pasada administración, me decía que después de cuatro años no sabía quién manejaba temas de patrimonio en la Alcaldía de Medellín.

¿Por qué no jalonó la política pública de patrimonio para Medellín junto a la empresa privada y los ciudadanos?

La gran apuesta es del sector público, por supuesto que puede haber una serie de actuaciones, alianzas, pero es una competencia constitucional del estado,no es los privados, ni de otros. 

Pero se pueden buscar soluciones, tender puentes, proponer…

Se pueden buscar, se buscaron. Pero es un tema que va más allá, tiene que ver con la conciencia que hay respecto al patrimonio cultural en esta región del país, y lo digo yo que viví 23 años en Bogotá, que fui director de patrimonio cultural en la Secretaría de Cultura allá y en el Ministerio de Cultura. La ausencia de apropiación del Patrimonio Cultural aquí en Medellín es sorprendente, esta es la segunda ciudad del país y no hay un patrimonio en el que se establezcan políticas públicas sobre patrimonio. Se siguen demoliendo y demoliendo inmuebles y no hay políticas de protección, no existen. 

El sector de la cultura siempre ha trabajado así, sin políticas públicas, sin presupuesto, sin apoyo estatal, ¿por qué lamenta tanto esto como si fuera imposible hacer más?

Porque con la Alcaldía de Medellín todo fue imposible. Cantidades de actores tuvieron interpelación e interrelación acorde y fructífera con la Fundación, trabajamos con muchos otros actores, el Museo de Antioquia, con el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, con la Agencia Para el Paisaje y el Patrimonio, tuvimos una cantidad de propósitos y de estructuraciones de proyectos. Hubo tremendos avances con la Universidad de Antioquia, la Fundación está ad portas de firmar un contrato enorme con la Universidad, trabajamos con el Cementerio de San Pedro, con la Arquidiócesis de Medellín. Me parecería injusto que quedara esto a la sombra de que poco se hizo con el municipio de Medellín. 

¿Cuál es la reflexión que usted le haría a la ciudad sobre su relación con el patrimonio?

El patrimonio es un recurso importantísimo con el que cuenta un municipio, una sociedad, un territorio, en esta ciudad hay un enorme desprecio por el patrimonio cultural. No hay una política pública respecto al patrimonio cultural, por eso pasan las cosas que pasan. Mientras no haya un esfuerzo por el patrimonio cultural desde la administración pública, por darle la primacía que debería tener, seguiremos dando tumbos de ciego, con unos presupuestos que son infames para el patrimonio. 

Ojalá pronto podamos verlo de nuevo trabajando por el patrimonio cultural desde otros espacios.

Tengo una hoja de vida que difícilmente van a poder conseguir para este cargo. Me precio de tener muy buenas relaciones públicas. Solo puedo desearle la mejor de las suerte a esta Fundación que está en manos de personas que no saben específicamente de patrimonio cultural, no lo saben, no lo entienden. No pongo en duda que puedan ser competentes en otros ámbitos, pero de patrimonio cultural, poco o nada saben. No hay con quién hablar en ese consejo de administración. Una discusión con altura, académica, rigurosa, sobre temas de patrimonio cultural, no se puede llevar a cabo porque no hay interlocutores. 

¿Qué sugerencia le haría a la persona que llegue a la dirección de la Fundación?

Yo creo que más que sugerirle a la nueva dirección es estar a la expectativa de lo que va a hacer el consejo con esos nuevos aires, esos nuevos estatutos, ese enfoque misional que se le quiere dar a la Fundación. ¿Qué es lo que quieren hacer estas personas que no pertenecen al sector de la cultura y que no conocen nada de patrimonio?. 

Disculpe, Juan Luis, en el consejo está Shirley Zuluaga, directora de la Biblioteca Pública Piloto, con trayectoria en el sector… 

Ella es la directora de la Biblioteca,pero de este tipo de patrimonio, poco o nada sabe.

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