Ondeen sus trapos rojos: el sector cultural de Medellín habla de la Pandemia

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BalletMetMed en DanzaMed 2019 - Valentina Roldán, Alcaldía de Medellín, Secretaría de Cultura (65)

Voces de diferentes áreas artísticas e instituciones reflexionan sobre cómo la crisis de la Covid-19 tocó a sus puertas.

Primero, la pregunta va para Jaiver Jurado, presidente de Medellín En Escena, agremiación de dos decenas de salas de artes escénicas de la ciudad.”Ay, por Dios, qué tarea. Está como para escribir un libro”, bromea, sabiendo que es muy cierto que podrían editarse varios volúmenes con las historias de sus pérdidas. 

Pero qué le vamos a hacer, este es el muro de los lamentos del sector, ante la crisis que ha generado la pandemia de la Covid-19: “primero hay un impacto muy grande, ya que hemos tenido que cerrar todos nuestros teatros, espacios artísticos que mueven recursos económicos y gente, tanto en lo artístico como en lo técnico, proveedores y, en especial, el público. Todos los procesos de formación que se vienen haciendo en la ciudad, que buscan aumentar y volver más crítico ese público, se detienen, y su regreso, como el del público, va a ser en mucho tiempo, por el miedo que va a darnos encontrarnos después de esto. La creación se ha tenido que volcar a los productos audiovisuales, desnaturalizando la esencia del teatro, pero es desafortunadamente el último vínculo que nos queda, mostrar a través de las efímeras redes sociales nuestras obras. Las pérdidas que se asumen al no percibir los recursos que producen las salas, los grupos, no podemos ni calcularlas, además de que en el estado ha habido una reacción tardía, muy poca. El estado no ha podido asimilar la pandemia y se ha demorado en atender la emergencia cultural y artística. El sector privado también está copado por la emergencia”.

Catalina Piedrahita es bailarina, coordina los proyectos del Ballet Metropolitano de Medellín, y cree que “el sector artístico y cultural siempre ha estado en crisis, aunque esta nue-

va crisis nos lleve a un callejón sin salida”…Sí, su respuesta poética, con citas a pensadoras y exaltando inicialmente todo lo que están haciendo los bailarines en medio del caos, es también certera sobre las afecciones que sufre la danza en la ciudad: “como sector estamos dando la cara a esta nueva realidad, pese al olvido de la administración pública y a la falta de rumbo de una política pública de danza. La situación es grave, estamos en peligro, en alerta, en el límite, el panorama cada vez es más incierto: academias de danza de Medellín entregando locales, bailarines desentrenados, formadores desmotivados, compañías de danza produciendo más y por menos presupuestos, el trapo es rojo”.

Por las artes plásticas, tocamos la ventana virtual de Manuela Velásquez, galerista, directora de Lokkus Arte Contemporáneo. Empezó por enumerar las cosas buenas, los aprendizajes, mencionó cómo hoy a través de la web se pueden visitar sus exposiciones con una experiencia en 3D y los canales que ha activado con sus públicos. Ya hablando de los suyos, de los galeristas, acepta que la crisis los ha afectado, que el “desarrollo de exposiciones y actividades conexas se frenaron en marzo” que volvieron en junio, pero sin público, para luego tener que cerrar otra vez. 

“Si comparamos este 2020 con un año normal, cada galería desarrolla en promedio siete exposiciones, estábamos dando a la ciudad 28 exposiciones al año, pero este llegaremos a tres por galería, lo que disminuye este número a 16, no haremos ni la mitad. Estimamos 6.800 visitas menos este año. Hay disminución de ventas y de contracción de servicios de apoyo”. Unida a La Balsa Arte, Policroma y La Cometa, proponen crear un fondo de “$400.000.000 para la adquisición de obras por artistas representados por las galerías”. Están buscando opciones.

Valeria Mejía Echeverría, responsable de Cultura de Comfama, con su dulce voz, primero pide que se reflexione, que se abra la pregunta de ¿por qué es importante la cultura?, dejando claro que esta crisis lo que ha hecho, en gran parte, es recordarnos lo mucho que vale, que no es un accesorio, dice que “el mundo está en una crisis grande, porque los escenarios de circulación se ven reducidos, lo que pasa en todas las expresiones”. Enfatiza que “los creadores en general están en un momento de crisis, los mercados se reducen y los síntomas que ya venían se agudizan”. le preocupa “la comprensión del patrimonio nuestro, el no cuidado, la forma de actuar que no tiene al pensamiento en primer nivel”. “No sé qué se puede hacer, pero sí creo que hay un asunto que cada parte puede aportar es que los creadores deben reflexionar sobre ser sostenibles primero en la calidad, por- que si la calidad está algo puede emerger, seguir invirtiendo desde muchos sectores en formación, en intercambio de saberes.

Desde Comfama no recortamos presupuestos, hicimos un esfuerzo de nuevos presupuestos, precisamente para narrar este momento, para que la cultura nos ayude a generar preguntas sociales-vitales, de las expresiones artísticas”.

Mejor paremos, quizás hay preguntas que no deberían repetirse, tal vez hay respuestas en común que no quisiéramos escuchar en tantas voces que han querido transformar la realidad de esta Medellín en la que, más que nunca, el sector cultural sigue sacando el sombrero. Ondeen sus trapos rojos.

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