“El Instituto de Cultura tiene que quitarse las telarañas”, Marcela Trujillo

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La directora del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia ICPA, Marcela Trujillo, habla con Papel sobre las apuestas de la administración de Aníbal Gaviria (encargada a Luis Fernando Suárez) en cultura.

En Antioquia, el sector artístico, cultural y patrimonial tiene como vocero en la administración departamental al Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia -ICPA. Entonces, el director o directora de esta entidad tiene la responsabilidad de velar porque, en cultura, haya respaldo institucional en cada uno de los 125 municipios que integran el departamento.

Haciendo un poco de memoria, este 2020, el inicio de la administración de Aníbal Gaviria eligió a la relacionista pública Natalia Martínez (gran amiga de la primera dama Claudia Márquez) como directora de esta entidad. Sin embargo, ella no pudo posesionarse en el cargo, porque no contaba con los títulos académicos que exige el nombramiento. Así, la vacante estuvo disponible, a la espera de un nuevo nombre, hasta que el gobernador designó a Marcela Trujillo como nueva directora.

De esta comunicadora social de la Universidad Pontificia Bolivariana UPB se sabe que ha hecho una carrera técnica en el sector público. Cuenta con 15 años de experiencia y llegó a la dirección del  ICPA después de una gestión destacada en Bogotá, donde ocupó el cargo de Subdirectora de Formación en el Instituto Distrital de las Artes -Idartes, además de haber trabajado en el Ministerio de Cultura. Trujillo fue subsecretaria de Ciudadanía Cultural de  la Secretaría de Cultura Ciudadana, de la mano de María del Rosario Escobar, cuando Anibal Gaviria fue alcalde de Medellín (2012-2015).

Es decir, la actual directora del Instituto es una mujer con experiencia, quien ya trabajó en cultura en Medellín, se fue a Bogotá, volvió, y ahora tiene el reto de mejorar, en diferentes aspectos, lo que hace el ICPA. 

Recordemos que esta entidad terminó la administración de Luis Pérez Gutiérrez (2016-2019) con el escándalo del libro que no le gustó a los ciudadanos, ni a la opinión pública, en el que exgobernador invirtió recursos públicos para rendir homenaje a Álvaro Uribe, entre otras diferencias que el sector cultural expresó a la directora de la entidad en los cuatro años recientes, Isabel Carvajal, quien ahora trabaja en TeleMedellín, con Mabel López.

Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe. Foto de Cortesía.

Marcela Trujillo habla con Papel de los retos del ICPA, que tiene su sede en la Estación Parque Berrío del Metro, en el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe.

¿Cómo recibió el Instituto de las manos de Luis Pérez y su directora Isabel Carvajal?, los que sacaron el libro de Uribe titulado “Uribe un soldado de la argumentación”, pagado con la plata de nuestros impuestos…

No podemos desconocer que el trabajo que ha hecho el Instituto para el departamento es muy importante, hay un reconocimiento de la necesidad y de la importancia de su existencia para el sector artístico y cultural. 

Sin embargo, cuando llegamos encontramos la necesidad de conectar mucho más el quehacer del Instituto con las realidades del contexto, una conversación más abierta con el sector artístico, cultural y patrimonial del departamento.

Había una desconexión, el relacionamiento no estaba fraccionado, se seguía dando, pero con la manera que tenemos en este gobierno, que es unidos, trabajando hombro a hombro y de manera conjunta con la gente, sentimos estar más conectados con el territorio, con la gente. 

Si están tan conectados con el territorio, ¿por qué no se han dado cuenta de que ese presupuesto que tiene el ICPA no alcanza? Aníbal Gaviria ha dicho que es un “enamorado de la cultura”, pero no tienen casi presupuesto para este sector, tiene más Medellín, que es más “chiquita” que Antioquia.

La realidad presupuestal del departamento no la podemos tapar con un dedo, hace poco estábamos terminando la tarea de rendición de cuentas, tenemos una mirada clara y franca de cómo están los números de la Gobernación y es inevitable que una crisis como la que estamos viviendo rebote en todas las secretarías e instancias.

Desde Cultura siempre quisiéramos que el presupuesto fuera mayor, son 124 municipios para atender (dice esto excluyendo a Medellín), pero tenemos que ser creativos, generar alianzas, un trabajo articulado para que el plan de desarrollo, independiente de que los recursos no sean lo que quisiéramos, pueda permitir que dejemos una capacidad instalada que soñamos para los territorios. 

Este 2020 estamos cercanos a los $24.000 millones, ya que contamos con unos recursos muy importantes del balance del año pasado, de lo que no se ejecutó de la vigencia anterior por la administración pasada, que solicitamos al consejo de gobierno que nos incorporaran. 

Sin embargo, aún con ese “superávit”, siguen siendo pocos recursos para un departamento como Antioquia.

Normalmente los recursos están entre los $12.000 millones. Afortunadamente, este año estamos contando con los recursos del balance pasado y eso nos da un poco más de posibilidades. Es muy bueno, muy significativo, pero tenemos muy poco tiempo para ejecutarlos. 

¿Cuáles son las apuestas de su gestión en el ICPA?

Este 2020 implementamos dos procesos fundamentales: uno es empezar a darle la vuelta a las convocatorias públicas, a la manera como habían sido estructuradas y entendidas, no porque lo que se hubiera hecho antes estuviera mal, porque las convocatorias sirven para que el sector siga ejerciendo su labor desde la creación; pero cuando llegamos vimos la necesidad de incorporar unas nuevas líneas, unas estrategias distintas, que fueran más flexibles, más cercanas, que fueran más robustas, queremos que el portafolio departamental de estímulos que podamos presentar en el 2021 sea robusto.

El otro proceso tiene que ver con las capacidades instaladas, las organizaciones de base, para darle vitalidad a los procesos. En octubre de 2020 vamos a comenzar con unos procesos de formación, que son fundamentales, porque solo se puede generar capacidad instalada si hay formación.

Lo otro tiene que ver con los temas de participación, con una meta que es gigantesca, que es la actualización de los planes de cultura, no solo el departamental, sino los de todas las artes. 

Además, se necesita una inversión de recursos en el proceso de profesionalización, que no se hace en el departamento desde el 2013, vamos a realizar nuestra profesionalización con la Universidad de Antioquia, para 124 artistas en cuatro áreas. música, teatro, danza y artes visuales. 

Uno  de los retos pendientes del ICPA es lograr que su gestión se proyecte a la multiculturalidad del departamento, ¿cómo va a trabajar por ello?

No creo que sea un reto pendiente, creo que es un reto en construcción. 

Si bien esa era la línea del Plan departamental de cultura, que se vence en este año, esa es una realidad latente en nuestro territorio, nosotros no tenemos que hacer esa búsqueda, lo que somo como multiculturales y pluriétnicos, lo que tenemos que encontrar es la manera de visibilizarlo. Eso está en los artistas de todas las regiones del departamento, porque cada una tiene su esencia. Lo que para nosotros es vital es visibilizarlo. 

Directora eso es precisamente lo que intento consultarle, ¿no cree que falta visibilizar nuestra pluriculturalidad?

A lo que me refiero es que ser pluriétnico y pluricultural y tener diversidad no es un pendiente, porque no es una cosa que tenemos que hacer, sino que tenemos que mostrar. El Instituto ha trabajado siempre de la mano de las comunidades, ha tenido propuestas, lo vamos a hacer ahora de una manera más fuerte, a través de una orientación que tengo en lo profesional, de lo que he hecho a lo largo de mi carrera, en mis años de experiencia, que no solo conozcamos la diferencia a través de las prácticas, sino también en términos de identidad. 

Hablemos de patrimonio, otro de los retos que no ha logrado alcanzar el ICPA, ¿por qué parece que no hay una articulación clara con el Ministerio de Cultura?

Nuestra relación con el Ministerio es que el Ministerio es la cabeza en términos de patrimonio, a nivel nacional, y creo que la relación del Instituto con el ministerio ha sido dialogante, abierta, constructiva, tenemos temas inconclusos, por temas presupuestales.

¿Qué opinión le merece la propuesta de que el carriel sea patrimonio cultural?

Esa declaratoria que se está buscando no ha tenido ningún proceso de ninguna organización que sea autoridad de patrimonio. 

¿Por qué, si es el Instituto de Cultura y Patrimonio, no tiene un liderazgo en temas de patrimonio? ¿por qué no hay ninguna declaratoria de patrimonio para Antioquia en curso, impulsada por ustedes?

Tenemos un Plan departamental de patrimonio, un trabajo que hizo el Área de Patrimonio, que de la mano del plan de desarrollo deberá ser nuestra hoja de ruta, el tema de los recursos no es una novedad. Sí, sabemos que hay una deudas. En este momento no hay ninguna en curso, lo primero que tiene que haber es un proyecto, impulsado desde las comunidades y no lo hemos recibido.

Nosotros vamos a tener un problema con los recursos de patrimonio en esta administración que se llama Covid d19, los recursos del Impuesto Nacional al Consumo INC, que tienen que ver con el patrimonio, porque gracias a ese impuesto es que financiamos temas de patrimonio, fueron destinados para atender la emergencia, en lo que respecta a los recursos de 2019 y 2020. Los recursos que teníamos para patrimonio los utilizamos para atender a cerca de 8.000 personas. 

Eso quiere decir que nosotros nos vamos a quedar en un serio “stand-by” (pausa) en términos de INC, porque los proyectos se tuvieron que quedar detenidos, el decreto 1521 del Ministerio de Cultura nos pedía que destinaramos ahora esos recursos para atender esto. 

Nosotros no vamos a tener convocatorias en términos de las siete líneas de la Ley de patrimonio ni en 2020, ni en 2021. 

Cambiemos de tema. Cuéntenos sobre los proyectos que va a impulsar.

Uno las convocatorias entendidas como una posibilidad de crecimiento, a  través de una bolsa pública, transparente, con un portafolio organizado. Segundo, el tema de formación. Tercero lo que tiene que ver con la visibilización. 

Son diferentes los caminos pero el propósito fundamental será fortalecer los procesos, darle un papel a las industrias culturales y creativas, en un acompañamiento formal y juicioso que vamos a hacer para saber qué pasa con esos emprendimientos, para generar una conversación entre nodos de formación entre las provincias, por quienes saben y manejan el tema.

¿En qué estado está el inventario de cultura en Antioquia?, ¿es verdad que la útlima que hizo esta labor fue la gestora Martha Elena Bravo y que hay espacios en muy malas condiciones?

Esa realidad no depende solamente del departamento, hay alcaldes que le apuestan de manera decidida al tema cultural, que están dispuestos a jugarselas en el tema cultural, es fundamental establecer cuáles son los niveles de responsabilidad. 

Efectivamente no hay un inventario, llegamos al Instituto y hay unos vacíos de información en todos los sentidos, no solo con las infraestructuras, será una de las apuestas, la última información que tenemos es del 2017, recogida en un instrumento de caracterización que se hizo de manera departamental, una parte con las industrias culturales. 

Lo que vamos a buscar en dotación es poder hacer adecuaciones, mejoramientos, para dignificar esos espacios de la cultura. 

No vamos a poder llegar a los 124 municipios, por eso lo que vamos a hacer también será entregar recursos a través de procesos de convocatoria o a través de las jornadas de acuerdos municipales, para ser transparentes, para resignificar esos espacios culturales que necesitan esa adecuación básica, para hacer de esos espacios. 

No es una responsabilidad únicamente del Instituto, también de los alcaldes.

¿Por qué el Palacio de la Cultura parece no contar con muchos visitantes y estar un poco desconectado de lo que pasa en ese sector del Centro de la Ciudad?

No quiero que pongamos el retrovisor, tenemos que construir con unas bases que ya están, algunas están más sólidas que otras. A la llegada, he dicho coloquialmente que el Instituto de Cultura tiene que quitarse las telarañas y eso es, también, hacerlo parte del movimiento cultural del Centro de la ciduad, hacer valer ese lugar que es por excelencia, que debería comportarse como la “Casa de la Cultura del Departamento”, con unos socios absolutamente naturales, el Banco de la República, la Plaza Botero, el Museo de Antioquia, el Claustro de Comfama, hay toda una amalgama de posibilidades. 

Teníamos apuestas decididas, que tuvieron que posponerse con el Covid-19. Una fonoteca que tiene que pasar los muros del Palacio, ser un lugar de culto, no solamente por parte de quienes son coleccionistas, historiadores, etnógrafos musicales, sino que la gente tenga que saber la joya que tiene el Instituto. También queremos tener unos procesos de curaduría en la Galería de Arte, que sean mucho más fuertes, que la exhibición que nosotros empezamos a realizar en términos de la galería tenga otras dinámicas de la creación en los pasillos y en los espacios del Palacio de la Cultura. Que la biblioteca tenga una conexión con las realidades nuestras, tener una agenda conectada. No me trasnocha que tengamos un nicho ni un gueto, sino que estemos conectados con los territorios.

¿Qué va a lograr en el ICPA?

Yo quiero que el instituto de Cultura en la región tenga esa posición de apoyo permanente, de diálogo abierto, un ICPA conectado con la región, que la conoce, que la recorre, que la visibiliza, que la narra, que los agentes culturales y artísticos puedan sentirse respaldados, porque tenemos muchos sueños, muchos anhelos, quisiéramos hacer muchas cosas, pero tenemos unos principios de realidad que hacen que aterricemos: organizar procesos, que el tema de las convocatorias sea un gran portafolio en que todos los artistas se sientan identificados con una agenda. 

Vamos a hacer un trabajo fuerte en términos de formación en todas las áreas, es fundamental que los municipios puedan sentirse acompañados en los procesos de formación artística y que podamos fortalecer a los formadores, culturales, artistas, quienes le han dedicado la vida a las artes. 

Voy a trabajar por la recuperación de una marca que son los “Antioquia vive”, en la primera gobernación de Anibal Gaviria fueron los “Antioquia vive la música”, ahora serán un núcleo para que vinculen las demás disciplinas y los demás saberes. Le apostaremos a la visibilización, que los saberes ancestrales tomen fuerza, para que podamos recordar las identidades de los territorios, que sino recordamos a tiempo se van a perder, con una valoración de patrimonio inmaterial. 

Queremos un Instituto conectado, en diálogo permanente con nuestros actores que son nuestra razón de ser.

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