Gratu, el triángulo de la responsabilidad

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Gratu

Gracias al apoyo de Comfama, contamos las historias de los emprendedores de Antioquia. Esta vez, el turno es para Gratu, un proyecto que une las artes con la responsabilidad social.

Tener una libreta a la mano era una necesidad permanente para Juan Felipe León mientras estudiaba Arquitectura. Él armaba los cuadernos a su gusto, con una tapa de madera como portada y teniendo en cuenta si lo necesitaba para tomar apuntes de clase, dibujar o anotar una idea de esas para las que el refranero recomienda un lápiz corto sobre una memoria larga.

Muy pronto, las tapas de sus libretas llamaron la atención de compañeros de clase. “A mis amigos les gustó y me empezaron a comprar cuadernos hasta que un día, la mamá de una amiga me pidió 250 para un regalo de fin de año en su empresa. Ahí llamé a mi hermano, quien para entonces era gerente de un multiplex de cine en Bucaramanga y se vino a Medellín entendiendo que este proyecto ya se perfilaba como una empresa”, detalló Juan Felipe para hablar de los inicios de Gratu.

Desde el inicio de la empresa, la responsabilidad social fue un elemento clave, allí, la estrategia Uno por uno de Toms, la compañía de calzado norteamericana fue clave para estructurar un modelo de responsabilidad en el que por la compra de cada libreta ellos donaban un cuaderno a niños que no tuvieran posibilidad de acceder a útiles escolares.

Con las ventas creció el equipo de trabajo, hoy conformado por ocho personas. En tres años también aumentó el número de cuadernos que llegaban a los niños y allí advirtieron que esta estrategia de responsabilidad se agotaba. “En el tercer año nos centramos en la parte artística, nos unimos con Son Batá y becamos a 30 niños. Durante el 2019 tuvimos con ellos un proceso de formación en percusión, hicimos conciertos con los niños y reafirmamos que la formación artística agrega un enorme valor a la vida, nos concentra en la creatividad y al mismo tiempo se convierte en una actividad complementaria que, en muchos casos, aleja a los niños de escenarios de vulnerabilidad”, agregó León.

Una de las características de este emprendimiento es su trabajo con la comunidad. Fotos cortesía de los emprendedores.

Tras cerca de cinco años trabajando como empresa, el 2020 inició como un año promisorio hasta la aparición de la pandemia. Juan Felipe recuerda los dos primeros meses (marzo y abril) como los más retadores y señala que allí se vieron en la obligación de cerrar su tienda física y proyectar nuevos escenarios para Gratu.

“Nosotros nunca nos hemos querido quedar solo en las libretas, hace un tiempo habíamos ampliado nuestro portafolio con morrales y cartucheras pero el 2020 nos retó creativamente y con el cierre de la tienda física fue necesario reforzar los canales digitales, apostarle con fuerza a internet y entender que muchos de nuestros clientes estaban realizando teletrabajo. Sacamos la línea En casa, soportes para computadores, celulares y tabletas; todo en madera de pino pátula 100% reforesatada. Esta línea ha sido muy exitosa y sumado a la línea de cuidado personal, con tapabocas y trajes antifluido, nos permitió fortalecernos como empresa, en medio de una situación muy difícil”.

Las decisiones tomadas en medio de la pandemia retratan el proceso de planeación orgánica con el que Juan Felipe define la estructura de Gratu, si bien hay momentos de planeación, asesoría y preparación constante, la flexibilidad ante el entorno y la apertura al cambio son una constante desde que se constituyeron como empresa.

Señala que hasta inicios de 2020 traían una estructura muy enfocada en los clientes corporativos, distribuidores y venta en tienda física pero, el mayor aprendizaje de este año fue que realmente debían enfocarse en la venta directa a través de internet. Aclara que no hay un manual, sabe que la venta en tienda física puede funcionar muy bien para otro tipo de marcas  pero, en su caso, la inversión es más eficiente al enfocarla hacia lo digital. 

La paradoja está ahí, el mejor canal para vender productos que parecieran resistirse a la toma de notas y apuntes en dispositivos digitales, es justamente la venta a través de internet. Lo importante para él es mantener la promesa del triángulo equilátero que está en el centro de Gratu, la sostenibilidad económica, social y ambiental.

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