Bitácora del confinamiento

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RElatos pandemia

Relatos con los que muchos pueden estar identificados, situaciones vividas en esta pandemia, que parece cada vez extenderse más.

El abstemio

Cuando abrieron los bares sin alcohol, el abstemio hizo fiesta.

De bar en bar, recordó aquella época donde la ebriedad era su patria.

Ahora, después de un largo período de abstinencia, vio una bella oportunidad para regresar a su hogar espirituoso, y bebió un litro de café negro mientras sonaba su canción preferida e intentaba olvidar su antiguo nombre.

El solitario

Antes del decreto que obligaba al confinamiento, su alma en pena ya había construido una bella prisión de porcelana.

Como un cartujo, hizo un voto de silencio perpetuo. La ausencia y el vacío eran su territorio, en la inmensidad de su mirada.

En la plenitud de su encierro, rodeado de cítricos y arreboles, salió un día de pico y cédula, y descubrió que afuera sólo había sombras, un mundo simulado, aparente, que la esencia, la realidad verdadera estaba en los límites de su hermosa nada infinita y mortal.

La tejedora

Tejía y destejía tapabocas, como si de Penélope se tratara.

Esperaba que el amor encarnado tocara las puertas de su corazón.

Pero el distanciamiento social hizo que aquel extraño predestinado extraviara su camino.

Abiertas todas las probabilidades, nunca perdió la esperanza.

Hasta que un buen día, creó la más bella mascarilla que cubrió todo su cuerpo y se extendió por toda la tierra y por todos los mares, de modo que los árboles y los barcos eran una trama y una urdimbre de extraños colores y texturas.

El navegante continuó su búsqueda inútil en medio de una telaraña de sueños.

El Ángel

Durante el confinamiento le crecieron plumas en sus brazos.

Revoleteaba en su pequeño cuarto, como si del firmamento se tratara.

Los pájaros, extrañados, desde las ventanas, lo observaban. Era un ángel enjaulado.

Un modelo a seguir

El obsesivo compulsivo descansó cuando observó que todo el mundo se lavaba las manos con frecuencia, y que su entorno social tenía síntomas paranoides.

Su trastorno quedó enmascarado, para su tranquilidad.

Después de la pandemia su psiquiatra, confundido, cambió el diagnóstico: era un sujeto normal y un ejemplo para la sociedad.

Sobre el escritor

Medellín, 1964. Comunicador social-periodista de la U de A, magíster en Ciencias de la Administración, con énfasis en Estudios sociales de las organizaciones, de la Universidad Eafit. Docente en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia. Escritor y periodista.

Ha publicado varios textos literarios, periodísticos y académicos en algunas revistas colombianas, como Punto Seguido, Interregno, Mascaluna, Fuegos, Revista de la ENS, Meridiano 75, Revista Innombrable, Anagramas, y el Periódico El Mundo.

Ha hecho parte de los libros colectivos Madame Destino y De Signos y Fotones. En 2012 publicó el libro de poesía surrealista Palimpsestos y tábula rasa, con De La Luna Editarius.

En 2019 publicó su libro académico El árbol y el bosque, con la Editorial Académica Española. En 2019, también, publicó el libro de cadáveres exquisitos Rara Belleza y El Hada Helada, con el escritor Óscar González.

Actualmente está en proceso de edición del libro Signo Cero, compuesto de poemas y relatos breves.

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