Diario de un ermitaño

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Diario de un ermitaño2

Fragmento del diario íntimo de los últimos años de vida de Thomas Mertón, una reflexión como monje y como ermitaño sobre las alegrías y las dificultades de la vida monástica.

  • El Especial de Navidad de Revista Papel. Un dossier de textos de y para esta época.
  • Por: Thomás Merton (195-1978)

25 de diciembre de 2006 – 1964

Primera Navidad en la ermita. Muy pacífica. Ningún problema para dormir, aunque entre todas las cosas hubo una tormenta de truenos. Durante dos días el tiempo ha estado húmedo, ventoso y cálido, como sucede a veces en la primavera, y durante un momento ¡hasta oí un croar de ranas en la vigilia de Navidad!

El día anterior a ese, los novicios estaban talando álamos y cedros en el campo, donde tiene que cruzar la línea eléctrica, y terminé una excavación que creí necesaria para evitar que el agua se acumule de la cabaña.

Antes de descender para la misa de medianoche, me levanté y recé vigilias en la ermita. Todo lo que se dice en el oficio sobre la noche, el silencio, los pastores y lo demás suena mejor aquí en lo alto.

Después de eso, descendí para la misa. Los novicios estaban felices en torno del árbol de Navidad y yo estaba feliz con ellos. La misa de medianoche fue más sencilla de lo que solía ser.

29 de diciembre, San Tomás de Canterbury

El día de Navidad por la tarde, el hermano Colman New Hope, al área donde Edelín cede al monasterio algunas tierras para ermitas. Como no hay camino cerca del lado oeste de esas tierras, o creo que no existe, logramos cierta idea de ellas desde el valle cercano, donde el antiguo camino de cornisa va desde New Hope hasta Howardstown.

Después, exploramos otros valles así, siguiendo los caminos de fondo hasta donde ellos llegaban. Las montañas que desde el monasterio parecen una masa sólida son, por supuesto, un laberinto de profundos cañadones arbolados, con granjas en las bases. Un mundo entero de lugares hermosamente escondidos, algunos muy perdidos y salvajes. Planeo llegar hasta allí algún día y pasar la jornada haciendo exploraciones a pie por el área en torno de las tierras de Edelin, para ver hasta donde se extiende la zona, si es que logro alguna idea de los límites.

Hubo un poquito de sol durante la tarde de Navidad, pero el resto del día estuvo gris y oscuro. Ni siquiera logro recordar qué hice durante la tarde de San Esteban cuando estuvo lloviendo.

Ayer, fiesta de los Santos Inocentes. El hermano Joaquín estuvo revisando la ermita para planificar la conexión de las luces y para instalar una cocina eléctrica.

  • Traductor: Miguel Grinberg.
  • Diario de un ermitaño. Un voto de conversación – Diarios 1964 – 1965 –. Buenos Aires. Editorial Lumen. 1998. Págs. 162-163 y 165-166.

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