Ekhymosis, música para los condenados en un sistema donde no hay opciones

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Ekhymosis 1

Con el lanzamiento del nuevo sencillo: Condenado, la banda paisa de rock y metal Ekhymosis, marca una nueva etapa, de la mano del nuevo vocalista, Dani Zapata.

Ekhymosis, simplemente, no necesita presentación, su trayectoria da cuenta de la evolución del rock y metal paisa, sus canciones son insignias de la protesta social-musical colombiana.

A continuación, Andy, Andrés García Celis, responde a Revista PAPEL.

¿Qué es lo que ha tenido de especial Ekhymosis que le ha permitido consolidarse en la escena nacional a lo largo de su historia?

Los ciclos culturales y el entorno imprimen, a veces, ritmos propios a la idiosincrasia, lenguajes universales a las que el músico adapta sus emociones y su búsqueda artística.

La música de Ekhymosis ha experimentado con diferentes estilos de esa identidad del rock colombiano, en la actualidad esa realidad parte del mismo concepto con el que inició la banda, elementos representativos de la realidad social y la crudeza de un sonido que simboliza las contradicciones políticas y la doble moral.

Andy, casi que Ekhymosis no tiene que hacer mayor esfuerzo por levantar a cualquier auditorio, así lo logran en donde sea que se presentan. ¿Por qué cree que esto ocurre?

Despertar el recuerdo, es despertar las emociones del público que creció escuchando nuestras canciones, es revivir esas épocas donde la música tenía una pertenencia local, en un contexto donde las emisoras reconocían a sus artistas y eran la voz de la cotidianidad; sonidos que nos hacían pertenecer a una generación en un tiempo donde existía una comunicación más directa y más íntima con los que empezaban a ser nuestros seguidores, una especie de comunidad que compartía nuestras mismas inquietudes.

¿Cómo describen lo que hacen, de su historia, es una música que tiene el thrash metal, el rock and roll fusionado con ritmos latinos y hasta el folclor colombiano; pero es metal lo que siempre han sido, en esencia?

En estos 30 años de historia, el rock sigue siendo la bandera para expresar nuestras necesidades. Con el cambio del nuevo cantante, Dani Zapata, el estilo de Ekhymosis se consolidó, sentimos que encontramos el camino indicado.

Paz con cadenas preparó los primeros pasos de nuestra búsqueda. Con el nuevo single: Condenado, el cual ya puede ser escuchado en las principales plataformas virtuales, se resume todo este tiempo de nuestras experiencias musicales.

Seguimos experimentando, no solo con el sonido clásico del thrash, sino con nuevos géneros y una variedad de lenguajes que propone el rock universalmente.

Esas letras críticas y reflexivas, ¿cómo las componen? Además, ¿quién o quiénes lo hace?

Las letras siempre fueron colaboraciones de los integrantes que hacían parte de la banda, seguimos con la misma metodología, a veces alguien tiene una idea y empezamos a armar la historia y la moraleja.

Generalmente, las letras tienen esa rebeldía que no desaparece con los años, que habla de un existencialismo del arte que va en sentido contrario a lo que el lenguaje común quiere imponer.

Ahora, qué tal Andy, si le explica a los lectores de Revista PAPEL el sentido de frases como: “Desde arriba es diferente”, “No es justo” o “Culpable por inocente”, las cuales han marcado el mensaje de Ekhymosis en toda su historia.

Esta es la constante de una sociedad que evoluciona al mismo ritmo de sus males y sus contradicciones, después de tantos años la violencia, sigue siendo nuestra herencia y la ignorancia y la desigualdad el punto de partida para escribir canciones.

Me pregunto: ¿Será este el fin de la cultura? Ser historiadores de la decadencia, de las sociedades y la esperanza, ¿una pregunta que la cultura no puede resolver?

Al revisar su historia, se resalta, también, el sentido del disco De Rodillas, con sus canciones Culpable por Inocente, No es Justo o Sálvame, ¿cómo se hace justicia a la violencia vivida en Medellín en los 80-90 con estas composiciones a manera de protesta por lo que estaba pasando?

Esas épocas son tragos amargos de una juventud que soñaba con la libertad, y en el insomnio de la realidad, la creatividad nos hace imaginar otros mundos.

El rock expresa siempre esa inconformidad con los métodos de gobierno que cohíben un pensamiento independiente. ¿Nos afecta el entorno, pero podemos cambiar la realidad con el arte?, o ¿solo somos testigos sin voz y voto en la política de la guerra?

Se recuerda que fue con Niño Gigante (1993) que Ekhymosis, podríamos decir, se consagró, y como dice la letra de Solo: “Paso a paso siempre voy / construyendo mi vida…”, ustedes trazaron una fama de respeto a la figura del cantante o de una agrupación en el país, ¿cómo prefieren ustedes recordarlo? O más bien, ¿cómo lo vivieron?

Cada momento es un paisaje de las emociones que el país vivía, el autor siempre mira la obra desde su ego para transformar su propia realidad en un imaginario, que cuando coincide con los sentimientos del público, se transforma en un lenguaje común.

Solo sigue siendo un himno que reúne muchas de estas coincidencias, pero es demasiado ser el mismo…

¿Reconocen a Solo una canción emblema del grupo? ¿Por qué?

Solo es una de las canciones que nunca falta en el repertorio, además de muchas otras que son canciones muy clásicas de nuestra carrera, pero una idea nueva siempre es un nudo de historias que necesitan ser comunicadas, una necesidad que permite medir el nivel y la exigencia que siempre hacemos en los procesos de composición.

Somos eternos, insatisfechos y siempre queremos darle al público la mejor experiencia.

No podríamos olvidar a La Tierra, ahora tienen otro estilo más metal, pero esta canción hoy en día, en el tiempo del covid-19, es más profunda aún…

A veces, uno se pregunta sí ama o más bien odia la tierra en que nacimos. La paradoja de sentir a qué territorio pertenece uno más, ¿si al de la violencia o al de su antagonista? Este caos, esta duda, nos mueve entre los polos de la creatividad.

Pertenecemos a la nada y al todo, un sentido de pertenencia latinoamericano parecido al de las canciones de antaño, un ritmo alegre que habla de una nostalgia que siempre nos habita.

¿Cómo es la escena, la tradición metal en Colombia? ¿En Medellín?

Hay sobreproducción de talento y diversos lenguajes para expresar todo lo que sucede en cada esquina de nuestra ciudad.

El arte siempre palpita, las emisoras deberían ser herramientas para difundir la cultura, deberían ser la voz para poder comunicar las necesidades de la comunidad, además debería existir leyes que protejan la cultura local, un sindicato como el de México, Argentina o Venezuela, que tienen como prioridad la producción de sus artistas.

Andy, usted, el bajista, director y fundador de Ekhymosis, ¿a cuáles de sus pares en el metal admira y por qué?

Admiro a todos los artistas que con posibilidades precarias insisten y no desisten, mi gusto es complicado y pocas cosas son afines con mi sensibilidad.

Escucho, generalmente, propuestas que son de autores muy rebeldes y que no se dejan encasillar, estéticas musicales que tienen una mirada muy diferente a la de la música que existe en la radio.

Desde el reelanzamiento de la agrupación, la “nueva era” de la banda, han tenido más de un vocalista, ¿cuál ha sido el matiz que cada uno de ellos le ha aportado al estilo (la forma) de Ekhymosis?

En Antioquia, la mayoría de cantantes tienen muchos matices en común, por eso quisimos buscar en otros territorios, como Pereira, músicos que se alejaran de ese formato, así encontramos a nuestro último cantante, que nos sorprendió por su experiencia, su personalidad, y su capacidad para componer, su versatilidad, es muy resonante con el nuevo disco que estamos pre-produciendo ahora.

Como usted ya lo ha dicho, específicamente, Ekhymosis presenta a su nuevo cantante, Dani Zapata, con Condenado, el último sencillo lanzado. Además, es cierto que la voz en el metal es de vital importancia, sin desmeritar los aportes del bajo, guitarras, batería y demás instrumentos que dan vida a un single o canción. Por eso, cuéntenos, ¿qué marca el ingreso de Dani Zapata para la banda, cuál proyección le da usted?

El encuentro con este gran músico, su calidez y expresión en el escenario no tiene palabras, era la pieza que hacía falta para hacer clic.

Será una gran sorpresa para el público, como lo fue para nosotros, no vemos la hora de estar en los escenarios para compartir esta canción con nuestros seguidores; por ahora, seguiremos en el proceso de composición y arreglos para terminar este disco, que definirá mucho las posibilidades que estamos explorando con este sonido, el cual resume las influencias de todas nuestras personalidades.

La letra de Condenado trata una realidad muy nuestra, ¿qué decir sobre esto?

La música fue compuesta por Felipe Manrique, con arreglos de los demás integrantes, la letra es un milagro cotidiano de los recuerdos íntimos, crisis y ambigüedades que Dani Zapata y Andrés García, quien les habla, en colaboración con los demás músicos resumirían en un texto que habla de la dependencia y de la necesidad de emancipación.

La moraleja es una afirmación imperativa para los sentidos que exponen la doble moral de la humanidad, en un rol donde las frustraciones son el escenario y quien habla es el miedo interior y la subyugación de la libertad.

¡Nacer condenado en un sistema donde no hay opciones!

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